Este estudio analiza la resiliencia del sector forestal chileno, el cual aporta hasta el 1,6% del PIB nacional, pero enfrenta una vulnerabilidad crítica debido a su concentración geográfica en Maule y Biobío y sus ciclos productivos de largo plazo. Mediante modelos probabilísticos y un análisis de insumo-producto, se evalúa el impacto de incendios forestales, sismos e inundaciones. Se destaca el fuerte encadenamiento del sector, cuyo multiplicador de 1,51 propaga los daños hacia la construcción y el comercio. Como respuesta técnica, se presenta el Visualizador de Datos de Impacto Productivo y se proponen políticas públicas basadas en seguros subsidiados, gestión de combustible y la creación de paisajes resilientes. Finalmente, se propone transitar desde un modelo de respuesta ante emergencias hacia una gestión preventiva y técnica que asegure la continuidad operativa y el desarrollo territorial frente a los desafíos del cambio climático.